La pregunta es, qué tiene que ver Rosh Hazaña, Kipur y Sukot. Aparentemente no tiene que ver uno con el otro, sin embargo el temor, el amor y la alegría parecen que cada uno es otro mundo, pero la verdad hay una cadena que uno trae al otro.
En Rosh Hashana recibimos a Hashem como nuestro Rey y por eso llega el Kipur que queremos estar limpios sin pecados y sin culpas delante de nuestro Rey.
Y mediante estos dos el resultado es la alegría, los jajamim dicen que los malvados siempre se arrepienten y eso porque nunca no están satisfechos con lo que están haciendo.
En Sukot que es la fiesta de la alegría, la Torá nos enseña como alegrar de verdad una alegría que sale del corazón y nunca no se acaba y eso con la suká después de Rosh Hashana y Kipur.
La suka es una cabaña sin ninguna seguridad, sin la comodidad que hay en la casa y aun a veces con todo lo que esta alrededor es simplemente incomodo y solamente así llegamos a la felicidad.
Los jajamim dicen que la alegría debe ser parte de mi y dijeron que la manera de conseguirla es por el medio de sukot cuando la persona tiene la fe en Hashem que todo viene de El y El es mi Rey que preocupa por mi todo el tiempo y aun que hice cosas en contra de El en el momento que reconocí que peque entonces me perdona y enseña su amor a mi y todo el pueblo de Israel y de allá nos llama que entramos a la suká que en los libros de la Kabala lo llama la “sombra de la fe” y en esta cabaña aunque no es cómodo etc., nos llenamos de alegría verdadera que se llena al corazón cuando que sentamos, no como costumbre sino una mitzva de la Torá, que nos quiere educar que la alegría es únicamente a través de desconectarnos del materialismo y estar conectados a la Torá o mejor decir que la principal de mi vida es la Torá.