Janucá es para cada uno una fiesta especial de familia y de luz. Pero debe ser también de luz que ilumina hacia adentro de nuestra alma, profundizar en los milagros que Hashem nos hace diariamente, los jajamim dicen sobre el versículo de "col haneshama te halel ya Haleluya" que finaliza los Salmos, que la persona tiene que alabar a D-S cada vez que respira, para alabar a hashem en cada respiración entonces la persona tiene que vivir en una manera de poner atención a los favores que Hashem le hace.
En Janucá cuando encontraron la vasija de aceite del Cohen Gadol que estaba escondido 70 años no pusieron atención al milagro que Hashem prepara desde siempre la solución y prepara las cosas para que su pueblo sigue en pureza.
Ver y poner atención al milagro tan grande, que aceite que debe arder solo un día quedó prendido ocho días, y por otro lado analizar y quedar emocionado de la marea, del mar marea alta y marea baja que caminamos en la calle y no caemos etc. Para que sea un milagro no es suficiente que pasa el milagro si no que vemos el milagro.
Eso es una de las moralejas de Janucá para toda la vida, que hay que vivir con los detalles y ver todo lo que esta alrededor, profundizar y vivir con la presencia de D-S en todos lados y por eso la obligación de publicar el milagro en especifico de Janucá por el milagro que de lejos parece natural pero hay que acercar y verlo mejor y allá te emociona.
En la vida, en tu vida particular si pones atención allá va haber varias veces la mano de D-S con milagros pequeños que concluye una vida milagrosa con la mano de Hashem en cada detalle.