Avot 5 – 10: “Cuatro actitudes hay en el hombre, quien dice lo mío es tuyo y lo tuyo es mío es un ignorante; etc.
Y aparentemente que dice el ignorante el no ganó y no perdió, entonces cual es su idea?
El ignorante siempre quiere lo que su amigo tiene y piensa siempre que lo del otro siempre es mejor y por eso pide de su amigo, dame el tuyo y lleva el mío y piensa que hizo el negocio de su vida.
El sabio no vive así, siempre ve la falta del otro y dice gracias a Hashem mi situación está todavía muy bien.
El talmud cuenta sobre Rabbi Akiva y su esposa Rajel, cuando se casaron el papá de ella que era el hombre mas rico de Israel de aquel tiempo tuvo riqueza que hoy no ven, el tenía para dar pan en Yerushalaim a todo la población (son millones) por 21 años, aparte de bienes y ganado y oro etc. Y el papá la mando de su casa, hija única por casar con la persona que él no aceptó, y por eso Akiva y Rajel enfrentaron en su vida una pobreza muy grande, cuando que del cielo vieron que esta tzadeket sufre tanto mandaron a profeta eliau que va venir en forma de un pobre y lo pidió un poco de paja, que su esposa está después de dar luz y no tiene nada en su casa para poner allá el bebe, después que lo dieron y se fue dijo Rabbi Akiva a Rajel, mira que hay pobres más que nosotros que aun esto no tiene.
El sabio cuando se enfrenta a alguna situación difícil no habla de la gente que Hashem lo dio, no se enoja con su suegro que podía darle todo el mundo, y el por sus buenos cualidades y sabiduría el siempre vio el bien aun con la pobreza que vivió.
El camino del sabio es en cada situación que están siempre ve el bien y es seguro que trata siempre mejorar su situación, pero no busca en el jardín del otro para ver cuan verde es, sino ve que su casa es lo que Hashem me dio y estoy contento.